Palabras vacías, conversaciones sin contenido, no hay coherencia y el silencio impera libre dejando al azar la toma de decisiones.
Aniversarios por venir, silenciados con dolor en un vano intento de que el olvido borre las heridas que sangran por no haber tenido cura, transcurre el tiempo, corre en pos de un destino dejando atrás ayeres eternos sin respuesta.
Lagrimas derramadas que vuelven a empañar ojos secos tras perdida pasada, recuerdos imborrables de negro pesar acucian una mente que solo solicita una respuesta, unas palabras de consuelo o un hombro donde llorar…
Miedo al mañana por un ayer destrozado que hoy vive sin olvidar
Así vive hoy, hasta que el estío producido por cansancio le haga desaparecer como el humo o hasta que la mente, perturbada ya por la desazón y el desaliento, pierda el único hilo de cordura que lo ata a la realidad.
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